Qué entra como oro roto
Cadenas partidas, pendientes desparejados, cierres sueltos, anillos deformados, monturas a las que se les cayó la piedra, eslabones, restos de piezas antiguas y cualquier fragmento con marcaje de ley. Todo eso se pesa junto y se paga al precio del quilataje que corresponda.
Antes de fundir, mira si tiene arreglo
Tenemos taller propio, y hay piezas que llegan como «rotas» y que en realidad necesitan una soldadura de veinte minutos. Si la pieza tiene valor sentimental o vale más entera que por su peso, te lo decimos y te damos las dos opciones: lo que te pagaríamos por el metal y lo que costaría arreglarla. La decisión es tuya, pero al menos la tomas con los dos números delante.
Qué hacemos con las piedras
Muchas piezas rotas llevan circonitas, perlas o alguna piedra pequeña. Las circonitas no tienen valor de mercado y no se pagan, pero se descuentan del peso: solo se paga por el metal, así que la piedra no puede contar como si fuera oro. Si la piedra sí tiene valor —un brillante, una esmeralda, un zafiro—, se valora aparte y se te dice qué parte del total corresponde a cada cosa. Si prefieres quedarte con la piedra, la desmontamos y te la devolvemos.
Trae también lo que dudas
La duda más común es el chapado. Muchas cadenas y pulseras de bisutería antigua parecen oro y no lo son, y otras que parecen bisutería resultan ser oro bajo. Comprobarlo no cuesta nada ni lleva tiempo, así que trae también aquello de lo que no estás seguro. Es preferible descartarlo aquí en un minuto que seguir guardándolo veinte años por si acaso.