Cuándo tiene sentido
Principalmente en dos casos: cuando hay una colección o un joyero grande y moverlo por la ciudad no es cómodo ni prudente, y cuando la persona propietaria tiene dificultades para desplazarse. Para una o dos piezas sueltas es más rápido y más práctico venir a la tienda.
Cómo se organiza
Se concierta por teléfono, con día y hora acordados. Vamos identificados y con el material necesario para pesar y comprobar la ley en el sitio, igual que en el mostrador. La valoración se hace delante de la persona propietaria, y no hay ninguna obligación de vender: si prefiere pensárselo, se piensa.
Precaución con quien llama sin que le llamen
Un aviso que damos siempre, aunque no nos beneficie: desconfía de quien se presenta en casa sin haber sido llamado, mete prisa o insiste en cerrar la operación en el momento. Una tasación seria se puede consultar, comparar y dejar para otro día. Si alguien no acepta eso, no es el sitio.
Qué conviene tener preparado
Nada imprescindible, pero ayuda: una mesa despejada con buena luz, las piezas juntas en lugar de repartidas por la casa, y los estuches, certificados o facturas que conserves. Si hay varias personas implicadas en la decisión, es mejor que estén presentes o al menos localizables por teléfono. Y si prefieres que haya alguien más de tu confianza durante la visita, por supuesto: cuanta más gente vea cómo se hace, mejor.
Dónde nos desplazamos
Trabajamos en Madrid capital y su entorno más cercano. Para distancias mayores, o cuando el volumen no lo justifica, siempre es más rápido y más práctico venir a la tienda de Calle de Ferraz 27, donde además tenemos todo el instrumental. Si tienes dudas sobre si tu caso encaja, llámanos y lo hablamos por teléfono sin compromiso.