A una manzana del eje comercial
Quien baja Princesa de compras nos tiene a cinco minutos girando hacia Ferraz. La diferencia es notable: Princesa es una calle de mucho tránsito y escaparate grande, y Ferraz es de comercio de barrio. Si vienes a hacer una gestión con joyas, agradecerás la segunda.
Compramos también lo que otros no quieren
El oro roto vale exactamente lo mismo que el entero, porque lo que se paga es el metal: cadenas partidas, pendientes sin pareja, monturas a las que se les cayó la piedra, eslabones sueltos. No hace falta que la pieza esté presentable ni completa. Lo mismo con la plata de casa: cubiertos, bandejas, marcos y objetos que llevan años sin salir del armario.
También arreglamos, no solo compramos
Tenemos taller propio en la tienda, y eso abre una opción que en un compro oro no existe. Cambiar un cierre roto, soldar una cadena, ajustar el tamaño de un anillo o sustituir una piedra caída son trabajos de poco tiempo que devuelven una pieza al uso. Cuando alguien trae algo roto, lo primero que hacemos es decirle las dos cifras: lo que pagaríamos por el metal y lo que costaría el arreglo. A veces sale mucho más a cuenta arreglarlo, y preferimos decirlo aunque suponga no cerrar la compra.
Horario y aparcamiento
Abrimos de lunes a viernes de 10:30 a 20:00 sin cerrar a mediodía, y los sábados por la mañana. La zona tiene aparcamiento en superficie regulado y varios aparcamientos públicos a pocos minutos, así que también se puede venir en coche sin dar demasiadas vueltas.